Elegir el menú de boda suele ser una de las decisiones más importantes para las parejas. Queremos que todos los invitados disfruten, pero a la vez buscamos que la comida refleje quiénes somos y qué nos gusta. Y ahí es donde empieza la magia.
Cuando nos sentamos por primera vez con una pareja, lo primero que hacemos no es enseñarles una lista interminable de platos, sino escucharles. Saber si son de largas sobremesas caseras, de probar sabores atrevidos, o si por el contrario prefieren la elegancia de lo clásico.
La importancia del equilibrio
El secreto para un menú de boda exitoso está en encontrar el equilibrio perfecto. Es fundamental no perder de vista a nuestros invitados (contemplando alergias e intolerancias), pero sin renunciar a aquellos platos que a los novios les hace especial ilusión compartir ese día.